La apicultura aporta un gran beneficio para la agricultura mediante la polinización, la cual puede hacer incrementar la producción hasta en un 60%. por ello, es que tuvimos la oportunidad de charlar con el apicultor Silvestre Portales quien nos comenta como trabaja en su region y rompe con un mito de no utilizar colmenas en polinización de cultivos en invernadero.

La creciente importancia de los productos apícolas, ha motivado el interés de diversos grupos de la sociedad, ya sean productores, investigadores o instituciones oficiales, por conocer mejor los recursos apibotánicos con la finalidad de reunir elementos que permitan su aprovechamiento con un criterio sustentable.

En Mexico como en muchos países compran los servicios de las abejas con la finalidad de polinización. La industria alimentaria está poniendo sus ojos en la apicultura y sus abejas para polinizar los cultivos ya que las abejas salvajes y otros insectos (que lo hacían de manera natural) han sido y están siendo destruidos por el desarrollo de la urbanización, la polución industrial, el envenenamiento por pesticidas, la agricultura intensiva, la destrucción de setos de arbustos, etc.

Silvestre Portales presta servicio de polinización y cobra alrededor de 30 a 40 dolares por mes por colmena y con el sistema de polinizar en invernadero lleva a que su trabajo sea de 4 a 5 meses.

El empleo de abejas para la polinización en invernadero se ha convertido. Para Silvestre como para sus colegas la apicultura para ellos pasa por el prestar servicio de polinización y los productos obtenidos de la colmena los utilizan para cubrir los gastos de traslado y mantenimiento de las colmenas.

Durante la charla que tuvo con NoticiasApicolas.com ( ver video ) comento los lugares para poner las colmenas dentro de un invernadero. Tambien aprovecho para mencionar que la perdida de abejas no es grande y que no prestar este servicio porque las abejas se mueren al tratar de salir del invernadero es un mito, ya que con una buena fuente de agua, alimento y un buen manejo las abejas se adaptan bien para trabajar dentro de los invernaderos.

Ubicación de las colmenas


En el caso de cultivos forzados las colmenas deben colocarse en el lugar más fresco del invernadero o nave, sobre una mesa o repisa a 0,8- 1,0 mt de altura desde el suelo. Esta ubicación tiene que determinarla el apicultor en conjunto con el personal de campo. Las patas de la mesa deben estar protegidas para evitar la subida de hormigas.


Se pueden colocar las colmenas en los extremos de los invernaderos o tambien en la parte alta del invernadero


La primera forma se utiliza con doble entrada piquera. La segunda se realiza para que tengan un mejor vuelo tanto al salir como al volver las abejas a la colmena.


Una vez instalada la colmena, se recomienda mantenerla cerrada por un par de horas, hasta que las abejas se tranquilicen (evitar picaduras) y luego abrirla. Durante los dos primeros días éstas efectuarán sus vuelos de reconocimiento, y podrán memorizar sus rutas de acceso a las flores y de regreso a la colmena. Esta es la parte mas conflictiva para el apicultor ya que las pecoreadotas viejas son las que les cuesta adaptarse al invernadero y muchas pueden morir al tratar de salir del mismo.

Respecto a la orientación de los orificios de salida de las colmenas, no se ha observado diferencias en los resultados de polinización, por lo que este parámetro no es estricto. Sin embargo, para facilitar el vuelo de las abejas es conveniente orientar los orificios de salida paralelos a las hileras del cultivo.


Manejo sanitario e incompatibilidades

El manejo de las colmenas respecto de las aplicaciones de productos químicos en el cultivo, dependerá del grado de compatibilidad de éstos con nuestra abejas. Existe información de gran cantidad de productos y su grado de compatibilidad, por lo que en general el manejo sanitario puede basarse en estas recomendaciones.

Las categorías de compatibilidad con los productos químicos los podemos dividir básicamente en tres grupos:


Productos compatibles: con los cuales las colmenas deben cerrarse antes de aplicar el producto y ser abiertas nuevamente pasadas un par de horas.

Productos de compatibilidad intermedia: es necesario retirar las colmenas desde el sector donde se está aplicando al menos durante un día.

Productos incompatibles: no pueden ser utilizados ya que producen la muerte de las abejas.


CULTIVOS DE INVERNADERO

Melón (Cucumis melo L.)

La flor del melón solo permanece abierta un día, pero resulta muy atractiva para los insectos por su cantidad de polen y de néctar. A pesar de ser autógama, la flor del melón se beneficiará con la polinización de insectos obteniendo un fruto mayor y con más semillas. Las variedades "Galia" y "Futuro" son las que mejor resultado han dado con polinización de abejas melíferas.

Carga de abejas: alrededor de 3 colmenas/ha

Sandía

Las abejas son imprescindibles en su polinización, sobre todo cuando las temperaturas son bajas. Sus flores resultan atractivas para las abejas, pero pueden dejarlas a un lado si existen flores más atractivas, como la del melón. En cualquier caso, el uso de colmenas en invernadero ha demostrado aumentar la productividad, sobre todo en las especies "Sugar baby" y "Resisten". Existe unanimidad entre los investigadores en que el papel que representa Apis mellifera es esencial en su polinización, junto con otros insectos que, en menor medida, llevan a cabo esta tarea.

Carga de abejas: como en el melón, introducir unas 3 colmenas/ha. Algunos autores opinan que bastan 0,5 -1 colmenas/ha, aunque una medida relativamente válida para cualquier ambiente es la de una abeja por cada 100 flores, según investigaciones de The Arizona Agricultural Experiment Station and Cooperative Extension Service (1970) y de McGregor (1976).

Pepino (Cucumis sativus L.)

Las abejas pueden utilizarse como polinizadoras en las variedades corrientes, pero no en las partenocárpicas. Se trata de un cultivo no muy apreciado, debido a la escasa cantidad de polen que producen sus flores. No obstante, el uso de abejas se refleja positivamente en el aumento del número de semillas y su peso

Carga de abejas: se recomienda de una a dos colmenas/ha

Calabacín (Cucurbita pepo)

A pesar de que posee polinizadores específicos, se pueden usar abejas para este fin. La flor del calabacín solo permanece abierta un día, siendo la femenina la preferida por las abejas, debido a su mayor cantidad de polen y sus facilidades para la recolección.

Carga de abejas: entre 2,5 y 3 colmenas/ha. Algunos autores atribuyen a las abejas aumentos del 25 % en la producción

Tomate (Lycopersicon esculentum Mill.)

Los tomates se autofecundan, por lo general. En estado silvestre, el polen se desprende mediante la acción del viento. El uso de abejas está indicado para incrementar el peso y la talla de los frutos, y resulta casi imprescindible en aquellas variedades autoestériles. Se han utilizado abejas en combinación con otras técnicas, como la agitación de las ramas para distribuir el polen, o el tratamiento con hormonas, demostrando buenos resultados. Algunos autores, como Bailey y Lodeman (1895), llegaron a la conclusión de que las abejas no eran polinizadores efectivas de los tomates cultivados en invernadero; no obstante, otros estudios posteriores, como los de Neiswander (1954a, b, 1966), demostraron que las abejas sí influían positivamente en la producción de fruta, aun cuando se hubiera utilizado la técnica del agitado de ramas. Por otro lado, Marr and Hillyer (1968) también pusieron en evidencia que las frutas polinizadas por insectos tenían menos piezas defectuosas.

Fresa y fresón (Fragaria sp.)

Uno de los cultivos que pueden verse más beneficiados por la polinización con abejas. Su uso contribuye, en buena medida, a la obtención de frutos regulares y con pocos defectos, haciendo que su precio en el mercado sea mucho mayor. El porcentaje de flores polinizadas por insectos puede alcanzar hasta el 90 % del total, siendo Apis mellifera la principal responsable de ello

Carga de abejas: varía enormemente en función de la variedad. Se ha llegado a considerar hasta un total de 25 colmenas por hectárea

Frambuesa (Rubus idaeus L.)

Presentan un fuerte incremento en la fertilidad cuando son polinizados por insectos, a pesar de que se trata de flores autofértiles, en un porcentaje que oscila entre el 16 y el 70 %. Son flores muy atractivas para los insectos, debido a su alto contenido en azúcares.

Berenjena (Solanum melongena)

Posee flores hermafroditas. El polen no se transporta con el viento, por lo que la presencia de insectos es muy relevante. Las dos terceras partes de la polinización son achacables a los insectos