En este tercer artículo de la serie sobre factores que afectan la productividad de tu cultivo de tomate, escrito por José de Jesús Muñoz Ramos, el autor nos cuenta como temperatura afecta la productividad del cultivo de tomate en varios regiones de México. El texto e imágenes proceden del Manual de Producción de Tomate en Invernadero. Para más información sobre el Manual, consulta este artículo.
El óptimo térmico para el desarrollo del tomate durante el día es de 23-25 ºC y de 15-17 ºC durante la noche; mientras que la humedad relativa apropiada es del orden de 70%. Las temperaturas por debajo de 8 ºC y por encima de 30 ºC, alteran el desarrollo del tomate y suelen provocar una deficiente fructificación. A 0 ºC por varios minutos se hiela la planta. Altas temperaturas, por encima de los 30 ºC durante largos periodos, agobian las plantas y ocasionan desórdenes fisiológicos en el fruto, sobre los cuales se ahonda más adelante en este manual. En el Cuadro 3.4 se presentan regiones de México con posibilidades para producir hortalizas protegidas a lo largo del año. Estos datos están ilustrados con un código de 4 colores según el potencial de la zona. Estos datos muestran la razón por la que el valle de Culiacán, tiene dificultades para producir en los meses de octubre a diciembre. En esta zona, en los meses de junio a septiembre (color rojo), las temperaturas dentro del invernadero son tan elevadas que no hay oportunidad de plantar en esos meses del año. Esto les impide a los productores de esa zona aprovechar la ventana de comercialización de septiembre a diciembre, que aprovecha el centro de México. Para la región central del país, no hay ninguna restricción para producir en estos meses. A partir de los datos del Cuadro 3.4 se desprende que la zona de Chapala es una región privilegiada para producir en horticultura protegida, como muchas otras regiones de Jalisco y de algunos otros estados. Entre mayor sea la cantidad de meses del año con una temperatura media mensual entre 15 y 22 ºC (color verde), el periodo de producción podría ser más largo, el rendimiento total mayor y los costos de producción serían más bajos.

Muchas regiones de México, con temperaturas bajas en el invierno, como ocurre en el estado de Tlaxcala, tienen serias restricciones para producir tomate en invernadero, pues los costos de calefacción son tan elevados que hacen casi prohibitiva la producción en estas condiciones. En el Cuadro 3.5 se presenta el consumo de energía requerida para mantener una temperatura mínima en el interior del invernadero mayor a 10 ºC, en varias regiones de México. Estos datos muestran la razón por la que producir en Huamantla, Tlax., sería tan costoso, mientras que en Chapala sería mucho más económico. Estos valores de consumo de energía se pueden también expresar en costos de consumo de combustible. Los datos del Cuadro 3.5 son muy didácticos al mostrar por qué es tan importante ubicarse en regiones donde el clima permite una producción con costos bajos y por lo tanto se es más competitivo con respecto a otras regiones de clima frío. El costo de la calefacción en Huamantla, Tlax, para poder producir durante todo el año, manteniendo una temperatura mínima de 10 ºC en el interior del invernadero, podría ascender a casi un millón de pesos, a los precios actuales del combustible.
Al programar el sistema de calefacción para que mantenga el invernadero a cierta temperatura, se gasta demasiado combustible, pues los calefactores están encendiendo y apagando toda la noche. Se ha logrado comprobar, a través de la experiencia, que al hacer el encendido y apagando de forma manual al llegar a la temperatura límite, se tiene un ahorro considerable de energía; aún cuando esto implique un gasto mayor en jornales por el pago a un velador que se dedique a esta tarea durante la noche.
Las regiones de clima frío donde se tienen establecidos invernaderos comerciales y rentables, pueden presentar dos características: se trata de grandes proyectos integrados horizontal y verticalmente, con elevadas inversiones de capital, con un excelente control de alto valor, como es el proyecto de la empresa Bionatur, en Altacomulco, Edo de México. Otra opción para regiones con invierno frío, es producir en el ciclo de verano, usando el invierno para limpieza del invernadero y plantando en el mes de febrero, con predominancia del mercado nacional. Este será siempre un acicate para aquellas regiones de clima frío que desean incursionar en la horticultura protegida: invertir grandes sumas de dinero en proyectos de alta tecnología, o bien se dedican a producir en el verano. Tal es el caso de la región de Zacatecas, que en los casos de mediana tecnología planta en febrero o marzo y da la última cosecha en el mes de noviembre.
Para orientar el manejo y operación del invernadero, es conveniente contar con registros a nivel horario, cuando menos de temperatura y humedad relativa y de ser posible de radiación solar y concentración de dióxido de carbono, con la ayuda de sensores y su registro en un capturador de datos (Data logger). Estos datos se bajan a una computadora mediante una interfase y se exportan a un archivo de datos. Desarrollar la cultura del dato en el manejo de los invernaderos es fundamental, para tomar decisiones con conocimiento de causa. Estructurando la base de datos por fecha, concentrándola y actualizándola mediante la presentación de tablas dinámicas de Excel y su posterior representación en gráficos de superficie, se ilustran las variaciones temporales durante las horas y los días (Figura 3.14). Esto es muy útil para veer las tendencias del comportamiento del clima, intuir y entender la presencia de plagas y enfermedades, así como explicar la respuesta y comportamiento de las plantas, así como también para el manejo y operación de invernaderos y la optimización de insumos.

Fuente: Manual de Producción de Tomate en Invernadero, editado por Javier Z. Castellanos. Capítulo por José de Jesús Muñoz Ramos. Para más información sobre este libro, el autor o cómo conseguir una copia del libro, escribe a Javier Z. Castellanos.
Factores que afectan la productividad del cultivo de tomate en invernadero: radiación
Factores que afectan la productividad del cultivo de tomate en invernadero: encalado